Calla y mira

En días como hoy me vienen a la memoria las sabias palabras de mi padre cuando me estaba enseñando a hacer algo: “¡Calla y mira!”

Bromas aparte. ¿Cuántas veces esa es la mejor instrucción que podemos recibir? ¿Cuántas veces lo que más nos falta es detenernos a mirar, a contemplar? En este mundo de prisas, parece ya casi imposible. Y mucho más difícil de conseguir aún que dediquemos un tiempo a meditar. Sin embargo, es la interiorización de las cosas lo que nos sostiene verdaderamente en los caminos de la vida. Por eso cada semana nos reunimos, usted y yo, en La Palabra.
 
Para esta semana había pensado envía al editor solamente una foto del nacimiento que he puesto en mi casa para que mi artículo de esta semana fuera solamente mirar y no leer. Para contemplar junto a usted, lector de La Palabra, los dos en silencio, el Misterio del Niño Dios. Ante la Navidad, lo más que deberíamos hacer es callar y mirar. Como si Papá Dios nos ayudara a no hacer tantas teorías sobre el Misterio y a poder compartir la experiencia de Dios hecho niño.
 
Hoy es Navidad. Dios nos enseña todo lo que puede hacer un padre para que sus hijos sean felices y tengan lo verdaderamente necesario para tener una vida completa y eterna. Me vienen a la memoria esos versos que Antonio Machado pone en boca de Juan de Mairena : “Busca a tu complementario, / que marcha siempre contigo, / y suele ser tu contrario”.
 
Dios nos muestra hoy su otro yo; ese que es capaz de despojarse de todo por el bien de nosotros. Para ellos, Dios se convierte en todo lo que no es. Y tenía una razón también. Eso es la Navidad: Dios de sorpresas en el amor infinito; Dios de misericordia en un mundo de juicios; Dios de ternura entre los hierros de la violencia y la mentira.
La Navidad no puede ser sólo tarea de Dios. Cierto, esa encarnación maravillosa e incomprensible sirvió para redimirnos. Dios se hizo hombre para enseñarnos a ser hombres. Pero no basta. Ella también es tarea de todos. 
 
La Navidad nos hace inconformistas. No es suficiente que las cosas sean como son. Colaboremos para que mejoren, se arreglen, crezcan y exploten en bendiciones, justicia y amor. Por eso Juan de Mairena nos inspira en este 25 de diciembre al decirnos que miremos adentro y busquemos a ese otro yo: al valiente, al veraz, al optimista, al generoso, al que es verdaderamente imagen de Dios.
 
“Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros” (Jn 1:14). Habita en todos y en todo. “Porque de su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia” (Jn 1:16). Hoy es el día de mirarlo y mirarnos. Sonreiremos por su presencia aunque nos entre un poco de desasosiego. Dios entre pajas, yo en mis miedos, ellos en sus mil dramas. Así no podemos seguir. 
 
Como es Navidad, soñemos, como Jesús de Nazaret, que el plan de Dios se puede completar y así hacer de este mundo su Reino de justicia y de paz. Claro que sí, todo es posible. Claro que sí, porque es Navidad. 
 
Para que eso suceda, hagamos silencio y contemplemos ¡Calla y mira!
 
Si tiene algo que decir, cuéntemelo en palabra@americamedia.org, en Twitter @juanluiscv.
 
Para suscribirse al boletín informativo (“newsletter”) semanal de "La Palabra", haz clic aquí.
 
Si le gusta lo que lee, ¡apóyenos compartiendo esta columna con otras personas!
 
Oración
Señor, hoy me lleno de emoción al celebrar la Navidad. Siento la alegría de la salvación que traes y repartes, Tú, Dios-con-nosotros. También siento nostalgia por aquellos seres queridos que se hacen más presentes y se sienten más ausentes en estas fechas tan familiares. Deseo que la alegría de la luz que Tú eres ilumine a todos los seres humanos. Que solucionemos ya tantas cosas que no van. Que hagamos que en el corazón de todos sea Navidad. Amén.
Comments are automatically closed two weeks after an article's initial publication. See our comments policy for more.

Advertisement
Advertisement

The latest from america

In “Sorry to Bother You,” the system’s greatest threat—literal ownership of your time and person—is also its promise of relief.
Eve TushnetJuly 17, 2018
St. Michael Cathedral in Tha Rae, Thailand (iStock photo)
During the cave crisis, at the Cathedral of Saint Michael in Thare, a small village located along Nonghan Lake in northeastern Thailand’s Isaan region, Catholics offered Mass and asked for the intervention of St. Michael the Archangel to protect the young men.
The Catholic Church has renewed efforts to fight racism in the U.S., but Black Lives Matter deserves credit for keeping our attention on racial justice.
Olga SeguraJuly 17, 2018
What can the church do to help repent for the sins of leaders like Cardinal McCarrick and all those who turned a blind eye to his wrongdoing?
The EditorsJuly 17, 2018