Ser imagen de Dios tiene profundas repercusiones. Porque cada cosa que decimos de Dios deberíamos poder decirlo—salvadas las distancias—de nosotros mismos. ¿Estamos listos para eso?
La Palabra
La búsqueda de la felicidad
Me acuerdo bien del primer día de clase en el curso para obtener la ciudadanía en los Estados Unidos. Mi profesora, Millie Benítez, nos leyó solemnemente el comienzo de la Declaración de Independencia. Recuerdo mi sorpresa al escuchar el segundo párrafo, que dice: “Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad [the pursuit of Happiness]”.
Ver una gran luz y ser iluminado
Parece que Jesús le tomó gusto a eso de meterse en problemas. Nacer en un pesebre, ser perseguido, huir, el exilio… Después de recordar las peripecias y peligros que tuvo que superar desde su más tierna infancia, a cualquiera le darían ganas de renunciar a la misión. Pero después de haber dejado las glorias del […]
Comunicadores de salvación
Decir, con Juan bautista, que ese que va ahí es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo es afirmar la presencia salvadora de Dios en la vida cotidiana. Una salvación de la que somos beneficiarios y, precisamente por eso, repartidores y comunicadores.
Solemnidad de la solidaridad
Si hay una época del año que nos hace felices como nunca y nos devuelve la esperanza es la Navidad. En esta época parece que todo funciona mejor, que todos sentimos la esperanza de que las cosas pueden mejorar e, incluso, ir bien. Esta recarga de optimismo es lo que nos mantiene vivos e ilusionad
Si estás ahí, manifiéstate
Cada vez que mi amiga Esperanza quiere hablar conmigo por WhatsApp, me escribe: “Si estás ahí, manifiéstate”. Aprendimos la frase viendo películas de terror cuando éramos adolescentes. Si pienso en esa frase es porque la palabra epifanía significa, en griego, manifestación, aparición.
Madre y maestra
Ella es el rostro humano materno de Dios. Por eso María se convierte en madre de todos nosotros también.
Calla y mira
¿Cuántas veces esa es la mejor instrucción que podemos recibir? ¿Cuántas veces lo que más nos falta es detenernos a mirar, a contemplar? Es la interiorización de las cosas lo que nos sostiene verdaderamente en los caminos de la vida.
Había razones. Y las hay.
La respuesta de Dios en el Evangelio de este domingo se muestra dialogante, comprensiva, tolerante y misericordiosa. Dios nos hace colaboradores de su viña y, al ser parte del equipo, nos da explicaciones, razones y motivos. Nos hace copartícipe de su plan.
Buscando seguridades
Juan el Bautista se pregunta en la cárcel si Jesús es el que ha de venir. ¿Es esta duda acaso una tentación?
