Posted inEspañol, La Palabra

Para que la historia termine bien

La venida del Espíritu Santo no fue un hecho aislado, ni un supermilagro cúralotodo, sino un proceso. Las conversiones de un minuto a otro son poco menos que imposibles. Es como dar velocidad a un carro; se puede hacer más rápido o más lento, pero no sucede ir de cero a cien en un momento. Hasta la Historia de la Salvación necesitó siglos.

Gift this article