La venida del Espíritu Santo no fue un hecho aislado, ni un supermilagro cúralotodo, sino un proceso. Las conversiones de un minuto a otro son poco menos que imposibles. Es como dar velocidad a un carro; se puede hacer más rápido o más lento, pero no sucede ir de cero a cien en un momento. Hasta la Historia de la Salvación necesitó siglos.
La Palabra
Mirar al cielo con los pies en la tierra
Cuando san Pedro nos dice que compartamos los sufrimientos de Cristo no es para sufrir más de lo que nos toca, sino para estar en solidaridad y comunión con Aquel que no dudó en padecer con los que encontró.
De la Ascensión a Pentecostés
El Espíritu Santo fue la buena respuesta que Dios dio a esos apóstoles aterrorizados antes la perspectiva de quedarse de nuevo solos.
Imponer las manos
La próxima vez que ore por alguien o que le pidan oración, atrévase a romper la barrera física e imponga las manos.
Meter el dedo
A la espiritualidad moderna se le suele criticar que evita los problemas reales camuflándose de positivismo buena onda. Ahora, eso suele cubrir un egocentrismo sangrante. No podemos caer en eso también nosotros.
No existe la Pascua light baja en calorías
Tras el triunfo sobre la cruz y la muerte, corremos el riesgo de relajarnos y dejar pasar ciertas cosas. Es tiempo de recordarnos las exigencias de la vida espiritual.
Justicia sin fecha de caducidad
Dios sale a nuestro encuentro en medio de todos los desafíos que atravesamos en este mundo.
Pasos vacilantes
La espiritualidad de la Pascua sirve para retomar las emociones pesadas que nos cuesta aceptar y lavarlas en las aguas de la resurrección.
Todo tiene remedio, incluso la muerte
La última frontera era la muerte. Hasta que llegó Dios y cambió las cosas.
La Palabra se hizo pan
En este día, Dios se hace pan, como ya antes se hizo palabra: pan para el cuerpo, palabra para la mente y eucaristía para el alma.
